El conflicto recientemente iniciado entre Israel y los Estados Unidos e Irán a dejado diversos afectados indirectos que, pese a que no hayan recibido impactos directos de las decenas de misiles lanzados en las pocas horas que llevamos desde el inicio de los incidentes.
Como capital del país, Teherán es uno de los puntos más críticos desde el sábado al ser el epicentro de un ataque que busca terminar con el régimen de los Ayatolás, algo que ha empezado con el asesinato de su líder supremo, Ali Jamenei, según informaba la Casa Blanca en las últimas horas.
A nivel deportivo, la contienda ha dejado afectados colaterales con la cancelación del espacio aéreo iraní, obligando a los que quieren huir a hacerlo por carretera. Entre ellos, los futbolistas Munir El Haddadi, ex del FC Barcelona y otros equipos de LaLiga, o Antonio Adán, el portero ex del Real Madrid, Atlético y Betis, ambos jugadores del líder de la liga, el Esteghlal FC.
El relato desde dentro
Poco después del inicio de los bombardeos y las medidas excepcionales tomadas por las autoridades, el guardameta de 38 años revelaba cómo se estaba viviendo todo el conflicto desde dentro y cómo pudo escapar in extremis antes de la cancelación de vuelos.
"He cogido uno de los últimos vuelos que han salido de Teherán", señalaba el madrileño en una entrevista con 'Tablero Deportivo' de RNE. "Me pilló saliendo, justo cuando comenzaba todo. Me ha dado para salir de allí y llegar a Madrid", comentaba.
Adán tuvo suerte, ya que después de jugar el viernes, los futbolistas del club pidieron unos días libres a su entrenador y este accedió, lo que le permitió salir del país con tiempo: "Teníamos planificado el viaje para ir a ver a nuestras familias y ha sido casualidad que nos ha pillado que salíamos y ha comenzado el conflicto", comentaba. Pese a ello, no tiene tan claro cuándo podrá volver: "Teníamos la vuelta para el lunes, pero no podemos volver porque está todo el espacio aéreo está cerrado".
Aumento de la tensión desde enero
Adán señala que "la situación estaba un poco más tensa" desde que empezaran las protestas por la situación socioeconómica en el mes de enero, aunque asegura que "la vida en el día a día era muy normal" porque la sociedad está acostumbrada a vivir con el conflicto.
Tanto es así que ya estaban prevenidos sobre el hecho de que si hubiera un conflicto, deberían salir por carretera. Al respecto, señalaba que "tanto Munir, como Iván Sánchez (jugador del Estepahan, ex de Almería, Albacete o Valladolid) y otro compañero, lo están haciendo así porque a ellos no les ha dado tiempo a salir, les ha pillado en el aeropuerto y han tenido que salir por carretera".
La idea era la de regresar a España: "Fuimos a cenar a casa de Munir y nos despedimos asegurando que iríamos al aeropuerto. Ellos dos se encontraron casualmente allí porque Iván está lesionado e iba a salir del país para ir a ver a la familia. Yo he tenido la suerte de que tenía el vuelo antes y he podido salir".
Sin embargo, no había podido hablar nada más con ellos: "La comunicación con el país... el internet es de mala calidad y no se puede, pero sabemos que el viaje va a ser largo, porque son muchas horas hasta la frontera, pero que puede ser seguro", comentaba.
La vida tranquila en Teherán
Pese a saber que se encontraban en el punto de mira de los norteamericanos, los iranís han desarrollado la capacidad de seguir con la vida normal, pese a la posibilidad de un ataque inminente, algo que hizo que Adán "se llevara una grata sorpresa" tras llegar al club de Teherán en septiembre.
"Después de un mes vi que la ciudad era segura y normal. Han estado mis familiares durante 15 días y el día a día era muy normal", comentaba. No obstante, es cierto que desde que arrancó el 2026 se enrareció la vida, ya que empezaron los cortes de internet que impedían una comunicación fluida con el resto del mundo.
Ahora, está pendiente de una posible comunicación con el club, porque todavía no han podido contactar desde su marcha: "Entendemos que todavía no podemos volver y en estas condiciones la idea es de no hacerlo", dejaba claro el portero, que esperará desde casa nuevas informaciones tanto del club, como del país en el que juega.