El Tottenham Hotspur parece condenado a vivir en un eterno casi. Desde aquella Copa de la Liga levantada en 2008 bajo las órdenes de Juande Ramos, el equipo del norte de Londres no ha vuelto a saborear la gloria. Diecisiete años sin títulos. Diecisiete temporadas alimentando la esperanza de una afición fiel y apasionada, pero cada vez más escéptica. Los Spurs tienen hoy la oportunidad de redimirse con el pasado.
Leer la noticia completa