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Solo Bezzecchi y Aprilia pueden destronar a los ducatistas hermanos Márquez

Las cartas están sobre la mesa, las motos están listas, aunque sean, materialmente, las mismas que el año pasado. Los que no son los mismos, desde luego, son los pilotos, pues a los campeones y candidatos de siempre se han añadido otros que han aterrizado en la pretemporada de MotoGP con aires nuevos y la intención de presentar batalla aunque, también ellos, sean consciente de que, como reconocía, el domingo pasado, el mismísimo Marc Márquez (Ducati), neuve veces campeón del mundo, el precio del título se ha puesto por las nubes.

Hoy hablarán los pilotos en la sala de prensa del circuito de Buriram, en Tailandia, y no se esperan grandes discursos ni siquiera ninguna de las noticas esperadas, ya saben que fulanito ha firmado por menganito de cara al 2027-2028 o que tal marca se ha gastado un montón de millones para tener a un campeón la próxima temporada. MM93 dirá que “todo el mundo empieza de cero y lo hecho, el pasado año, por mejor que fuese, no sirve de nada” y, desde luego, su hermano Àlex, actual subcampeón del mundo con Ducati y el italiano Marco Bezzecchi (Aprilia), los otros dos protagonistas del 2025, asegurarán que el favorito es Marc pero que ellos piensan plantarle cara.

Y es que esa es la lectura que todo el mundo ha hecho de los cinco días de test de la pretemporada, tres en Sepang (Malasia) y los dos últimos en Buriram (Tailandia). Ducati y su ‘Desmosedici’ tuneada sigue siendo la mejor moto y, sí, Aprilia continúa dando pasos, ahora ya más cortitos pues las últimas décimas son las más difíciles de arañar, para acercarse lo máximo posible a los grandes favoritos.

Marc, que viene de una larga lesión y recuperación y, encima, en Buriram, estuvo enfermo los dos días, siempre acabó entre los mejores, siempre, lo que significa que, si se ha recuperado físicamente, este fin de semana, como él mismo reconoció, estará en buena forma “suficiente, seguro, para poder pelear por el podio y si se pone a tiro, por la victoria, pero esto es muy largo, son 22 citas y 44 carreras, así que habrá que empezar a acumular puntos en todas partes”.

Y apartado Marc Márquez, colocado, no por mí sino por todo el ‘paddock’ de MotoGP, en un lugar aparte, allá arriba, el siguiente escalón tiene, insisto, a dos grandes, tremendos pilotos, el ‘hermanísimo’ y ‘Bezz’, que se convirtieron en los otros protagonistas del Mundial pasado. Àlex dejará Ducati a final de temporada y se irá a KTM, al considerarse despreciado, poco querido, poco valorado, por la firma de Borgo Panigale, y Bezzecchi, que es el único piloto ya con contrato 2027-2028 se lanzará, simplemente, a por la corona mundial.

Ese es el segundo escalón, en el tercero hay un montón de extraordinarios pilotos, todos ellos campeones, bicampeones y tricampeones, que quieren, por fin, estar en las quinielas, sino del Mundial, como poco de cada carrera, de todos los fines de semana.

Marc Márquez se mantiene intocable, Marco Bezzecchi ya es candidato, Àlex Márquez quiere el título, 'Pecco' Bagnaia está de vuelta, Pedro Acosta no puede volver a fallar, Maverick Viñales quiere resucitar, Honda ya está aquí y a Yamaha, ni se la espera.

Por ejemplo, un Francesco ‘Pecco’ Bagnaia (Ducati), que parece querer exprimir su ‘Desmosedici’ por última vez, antes de dar el salto a Aprilia. Y hasta los suyos, que el año pasado pasaron de puntillas al analizar su crítica y desesperada situación, ahora dicen que lo ven ganando, de nuevo, carreras. Y, sí, parece haber recuperado el ‘feeling’ con su moto.

Si Bagnaia puede ser el complemento a los hermanos Márquez Alentá en Ducati, no podemos olvidar a Jorge Martín y Raúl Fernández en el ‘team’ Aprilia, pues los dos han demostrado pisar el nuevo año con excelente sensaciones. ‘Martinator’ está soñando con “olvidar mi desastroso y doloroso 2025, para empezar a pelear por el podio”. Y de Raúl, que ya ganó el año pasado, también se espera que mantengan ese nivel extraordinario, pese a estar en un equipo ‘satélite’ de la firma de Noale.

Decir, así, de pronto, que Yamaha, de momento, ni está ni se la espera y que ya, en pretemporada, ha hecho llorar de desesperación y desencanto a su campeón, el francés Fabio Quartararo, que está contentísimo de haber firmado ya por Honda para 2027-2028, pues la nueva Yamaha V4 necesita miles de kilómetros para ser una moto ganadora.

Y quedan, cómo no, dos fábricas, dos marcas, cuatro escuderias de las que se espera mucho, mucho más que el pasado año, desde luego. Primero, KTM, que perderá al joven Pedro Acosta a final de temporada, pues será el nuevo niño prodigio de Ducati en 2027-2028 aunque, eso sí, esperemos que, antes, el 'tiburón de Mazarrón' gane, por fin, su primer GP de MotoGP con la firma austriaca, que parece estar recuperando, de la mano del pentcampeón Jorge Lorenzo, al mejor Maverick Viñales.

Y, como cola del pelotón, aunque ya sacando la cabecita, de la mano de Joan Mir y Johann Zarco, aparece Honda, que ha olvidado ya para siempre, sí, sí, para siempre, sus desastrosos últimos años y empieza a coger vuelo para pelear por los puestos de honor y, sobre todo, intentar entrar en la nueva era con una moto tan o más competidora que la que pilotó MM93 para conquistar sus seis primeros títulos de MotoGP. Eso sí, jugándose el tipo, haciéndose mucho daño y sufriendo un montón.

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