Vinicius jugó un partido, Mbappé jugó otro y el Madrid, un tercero. Cada uno por su cuenta. El equipo de Arbeloa sigue siendo un equipo extraño, irreconocible, plagado de jugadores extraordinarios pero muy deslavazado. Una colección de jugadores, más que un equipo. Por momentos, el Madrid se rompió por la mitad en Pamplona, fruto de una alineación realmente 'frankestein' de su entrenador. Vinicius y Mbappé en punta, pero por detrás de ambos, solo Güler como futbolista capaz de crear algo de juego. El resto, puro cemento.
Leer la noticia completaNoticias relacionadas
Más en nuestra red
- CS2 Meta 2026 qué cambia (Sport-Newz)
- Campeonato UFC Supercombate (EEN-Wit)
- Análisis de Tekken 8 2026 (Rocore)