Después de la derrota más dolorosa de la temporada (y de la era Flick), ¿por qué no soñar con una de las remontadas más memorables que el Barça pueda firmar en toda su historia? Levantar un 4-0 en una eliminatoria a doble partido roza la utopía. De hecho, los catalanes tan solo lo han logrado una vez en toda su historia. Pero qué vez. Fue contra el Paris Saint-Germain en octavos de final de la Champions en 2017 con el imborrable 6-1. Una remontada —estéril por la eliminación en cuartos— que quedó escrita con letras de oro en los libros de historia de este deporte. Cierto es que la Copa tiene menos ‘glamour’ que la Champions, pero el billete para una final no es moco de pavo.
Servidor no duda que Simeone sacará a relucir todo su arsenal de artimañas cholistas para interrumpir la propuesta futbolística de Flick, perder tiempo y atrincherarse con la formación tortuga de los romanos en su propia área. Tocará sudar tinta china.
Sin miedo al éxito. Este Barça ha demostrado que puede contra todo y contra todos. También contra el estamento arbitral que decidió anular un gol legal de Cubarsí en la ida. Que no nos roben las ganas de soñar y de volver a hacer historia. “1% de possibilitats, 99% de fe”, que rezó Lamine Yamal en su Instagram emulando a Neymar, pero en catalán. Amén, pese al ateísmo que profeso.