Lucas Pinheiro Braathen, nacido noruego y nacionalizado brasileño, convirtió su privilegio de abanderado en la apertura de los Juegos de Milán-Cortina en el desfile de moda más seguido de la historia. Vestido con un enorme plumífero de Moncler, pura alegría, ritmo de DJ, el mejor regalo que el esquí alpino le ha ofrecido hasta la fecha en una pasarela de alcance global. Después, prolongó todo el flow exhibido bandera en mano en la final del eslalon gigante para cazar la primera medalla para Brasil en unos Juegos de invierno: oro, ni más ni menos, en la disciplina técnica de referencia del esquí alpino.