Los que estén de baja dejarán de cotizar y se suspenderá su puesto tras 18 meses
La baja médica es una de las principales garantías del sistema laboral cuando un trabajador sufre una enfermedad o accidente que le impide desarrollar su actividad habitual con normalidad en su puesto de trabajo. Durante ese tiempo, el contrato queda suspendido, pero no extinguido. Es decir, el empleado conserva su puesto y recibe una prestación económica que sustituye temporalmente el salario mientras dura la incapacidad temporal.