Yulimar Rojas, la plusmarquista mundial de triple salto, la venezolana alegre y sonriente que se entrena, entre baile y baile, mientras canta vallenatos, en Guadalajara, en la pista de la Fuente de la Niña, llega a Valencia después de un invierno espantoso en el que no ha parado de maldecir la lluvia y el frío que no le han dado un respiro. Pero la saltadora, que no competía desde el 27 de septiembre, hace 140 días, ve la arena del foso y se siente florecer. Su primer salto ya fue es explosión: 14,95 metros. La mejor marca del mundo, 20 centímetros mejor que la siguiente saltadora, la cubana Leyanis Pérez. A un mundo de la segunda (la subcampeona del mundo Liadagmis Povea saltó 13,96m) en este concurso de la Copa Iberdrola, en el Palau Luis Puig.