Pocas voces hay más autorizadas en el vestuario del Levante que la de Pablo Martínez. El ‘10’ tomó la palabra ante los medios de comunicación después de un entrenamiento a puertas abiertas que supuso un chute de energía. “Muchísima ilusión por ellos, porque nos transmiten esa alegría y que estén con nosotros. La verdad que hay muchísimo niño y es una alegría para nosotros para que vengan a darnos su energía”, comentó un centrocampista que, después de sumar minutos ante el Oviedo y frente al Girona, ya está en plenas condiciones.
“Hay que coger ritmo porque es una categoría que te exige mucho. El míster el otro día me dio 45 minutos y estas semanas están siendo importantes para coger otra vez el ritmo. El lunes a darlo todo”. Y tanto que el lunes hay que darlo todo. La permanencia está a cinco puntos de distancia y todo lo que no sea sumar de tres en tres complicará el objetivo por el que se pelea en Orriols. Sin embargo, todo pasa por que los rivales no salgan vivos del coliseo levantinista.
“Son ocho finales y en el vestuario lo sentimos así. Cada partido es importantísimo y así hay que vivirlo. El lunes jugamos con la ventaja de que el partido es en casa, con nuestra gente, y eso va a ser un extra de motivación para conseguir la victoria”, aseguró un Pablo que no dudó en mandarle un mensaje a la afición: “Sabemos que es una situación complicada. No queremos estar ahí abajo. Necesitamos de ellos, son fundamentales para nosotros. Creo que la unión es lo que nos va a hacer ganar partidos en casa y es lo que venimos haciendo. Creo que el Ciutat está siendo un fortín en las últimas semanas y así tiene que ser”.