Los últimos meses de Cheriff no dejan de sorprender. El joven futbolista, de apenas 16 años, está quemando etapas en estos meses a una velocidad vertiginosa: debut con el Juvenil A, convocatoria con la selección española sub-17 y, ahora, estreno con el Real Madrid Castilla. Todo ello es fruto de un nivel que no pasa desapercibido ni en Valdebebas ni en las categorías inferiores de la selección.
DE VALDEBEBAS A OLD TRAFFORD
Su debut con el filial blanco llegó en la Premier League International Cup, nada menos que ante el Manchester United, en el icónico Old Trafford. Un escenario que refleja la magnitud de su progresión: hace apenas un año jugaba en el Cadete A del México y ahora ya suma minutos con el Castilla en uno de los templos del fútbol europeo.
Cheriff se está ganando cada oportunidad a pulso. En el día a día en Valdebebas no deja de llamar la atención de compañeros y de sus propios entrenadores. Entre todos le han apodado como el “mini-Kanté”, en referencia a N'Golo Kanté. Su irrupción no es casualidad: detrás hay mucho trabajo, sacrificio y una notable capacidad física que le permite imponerse en duelos y ofrecer constantes soluciones en salida de balón, especialmente actuando desde la base.
UN DEBUT DE RESISTENCIA
El centrocampista disputó los 120 minutos en un partido exigente. El conjunto inglés se adelantó 2-0 en apenas 15 minutos, pero el filial madridista logró remontar en la prórroga hasta el 2-4 final, con goles de Castrelo, Bruno Iglesias, Mesonero y Barroso. Cheriff, mientras tanto, sostuvo el centro del campo con madurez impropia de su edad.
Nacido en Alcalá de Henares, el joven talento sigue dando pasos firmes en una progresión que ya empieza a llamar seriamente la atención. Un jugador con el que se pide calma, aunque cada día que pasa, se le queda más pequeña la categoría juvenil.
A destacar, el encuentro también dejó otros estrenos en el filial blanco. Junto a Cheriff, debutaron Óscar Mesa (19), Mateo Garrido (16) y Rubén Martínez (18) y Barroso (18), este último lo hizo con gol.