El Levante arranca su semana decisiva contra el Getafe de la mejor manera posible: entrenando ante su gente en el Ciutat de València. Las puertas del coliseo de Orriols se abrieron de par en par para que la afición diera a sus jugadores el primer aliento de cara a la enésima final de la temporada, pero que forma parte de los ochos duelos que restan para determinar si el Levante se salva o no.
Alrededor de 4000 aficionados dieron colorido a las gradas del estadio levantinista para presenciar la primera sesión de trabajo del equipo dirigido por Luís Castro. Ya con el balón correspondiente a la jornada retro de este fin de semana, el técnico portugués contó con la presencia de la totalidad de su plantilla y con la novedad de Ihor Galdin, guardameta de 16 años procedente de la cantera y uno de los mejores proyectos del club. Mientras, Brugué entrenó al margen a buen ritmo, ultimando su puesta a punto, y Elgezabal no saltó al césped al seguir inmerso en su plan de recuperación.
Firmas, regalos y aplausos
A su vez, Mathew Ryan celebró su 34 cumpleaños recibiendo un pasillo con collejas incluídas, para acabar el entrenamiento con partidos reducidos y lanzamientos a portería por parte de algunos de los presentes. Ya con la sesión finalizada, el equipo agradeció a su afición el aliento recibido con aplausos, el lanzamiento de diferentes regalos como pelotas y firmas a los más jóvenes. Una tarde agradable y llena de levantinismo que debe servir de impulso para atacar la ansiada permanencia.