Los niveles de los principales ríos del departamento de Santa Cruz comenzaron a descender luego de las crecidas registradas el martes. Sin embargo, el Servicio de Encauzamiento de Ríos (Searpi) pidió a la población, autoridades municipales y especialmente a los dragueros no subestimar la fuerza de los afluentes y mantener las medidas de prevención y alerta.
El director ejecutivo de Searpi, Diego Alejandro Jordán Saucedo, informó que las lluvias registradas en la cuenca alta y media ya cesaron y que los niveles de los ríos están retornando a la normalidad.
“Los ríos ya están nuevamente en calma, pero seguimos con el monitoreo debido a la posibilidad de nuevas precipitaciones por un frente frío previsto para este sábado”, aseguró la autoridad.
El martes hubo incrementos de caudal en el río Surutú se reportó una crecida de hasta dos metros, mientras que el río Yapacaní llegó a 3,5 metros aproximadamente, según los datos proporcionados por Searpi.
También hubo crecidas en la cuenca alta del río Piraí, en las zonas de Bermejo y Angostura, mientras que en la cuenca media el incremento se presentó por El Torno. El río Parapetí también experimentó un aumento debido a las precipitaciones.
Aunque los niveles comenzaron a disminuir, Searpi mantiene vigilancia en el Urubó y la zona de Cuatro Ojos, en inmediaciones del municipio de San Julián.
La autoridad recordó el incidente cuando varios dragueros quedaron atrapados por el incremento repentino del caudal del río Piraí.
Jordán explicó que existe un sistema de comunicación mediante el cual los trabajadores son informados cuando se registra lluvia en la cuenca alta. En el caso del Piraí, una crecida puede desplazarse a la cuenca baja hasta en cinco horas.
“Ellos creen que tienen cinco horas y siguen trabajando”, explicó el director de Searpi, al señalar que esa confianza puede convertirse en un riesgo cuando hay una crecida repentina.
Pidió a los trabajadores abandonar las zonas de riesgo cuando reciben una alerta y no esperar hasta el último momento. El Searpi cuenta con 22 estaciones meteorológicas para realizar el seguimiento de las condiciones hidrológicas y meteorológicas.
Entre las principales cuencas monitoreadas están los ríos Piraí, Ichilo y Yapacaní. Los reportes son transmitidos a las autoridades municipales mediante grupos de WhatsApp para que estos puedan activar sus mecanismos de prevención y comunicar las alertas a sus pobladores.
También se mantiene comunicación con los dragueros del río Piraí. “Recomendamos a la población evitar acercarse a los ríos durante o después de las lluvias, debido a que los incrementos del caudal pueden producirse de manera repentina”, dijo la autoridad.
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