El Espanyol bajó el telón de mercado con un balance, en líneas generales, positivo para sus intereses más inmediatos. Se necesitaba chispa arriba y llegaron Zaragoza y Calatrava; se requería solidez defensiva y aterrizaron Nuñez o Drkusic; un sustituto para Rubén y ahí está Gorosabel... a cada problemática se intentó plantear una respuesta.
Y en cuanto a goles, Roberto Fernández está asumiendo galones, Kike García sigue lesionado, Marcos Fernández espera su oportunidad... y Javi Puado ilusiona con su regreso. Porque el capitán del Espanyol ha dado este miércoles un paso importante después de incorporarse a los entrenamientos junto al resto de sus compañeros, dejando atrás una larga etapa marcada por una grave lesión de rodilla que le ha mantenido apartado de los terrenos de juego durante más de ocho meses.
El delantero blanquiazul ya había comenzado a acercarse al trabajo colectivo en los últimos días. El pasado viernes completó una primera sesión individual sobre el césped y, ahora, ha podido compartir ejercicios con la plantilla. Puado también ha tenido contacto con el balón, una señal especialmente positiva dentro de un proceso de recuperación que encara sus últimas semanas.
El ‘7’ sufrió la lesión el pasado mes de enero durante el encuentro frente al Levante. Las pruebas posteriores confirmaron la rotura del ligamento cruzado anterior de la rodilla derecha, una dolencia que le obligó a iniciar un largo periodo de rehabilitación. Desde entonces, el atacante ha trabajado para cumplir los diferentes plazos establecidos y recuperar progresivamente las sensaciones necesarias para regresar a la competición.
Su vuelta supone una noticia especialmente relevante para Manolo, que siempre ha contado con Puado como una pieza importante de su proyecto. El delantero es, además, una de las principales referencias del vestuario y uno de los futbolistas más identificados con el Espanyol.
El contexto que encontrará a su regreso, eso sí, será bastante diferente al que dejó cuando cayó lesionado. El conjunto perico ha protagonizado un mercado de fichajes con numerosas incorporaciones y ha reforzado especialmente sus alternativas ofensivas. La llegada de más- de diez jugadores ha elevado la competencia interna y Puado tendrá que recuperar su sitio en un equipo que presenta ahora más opciones para el ataque.
La afición, mientras tanto, tendrá que esperar todavía un poco más para volver a verle competir. Su presencia ante el Sevilla el próximo domingo está descartada, ya que todavía necesita completar varias semanas de trabajo antes de recibir el alta competitiva. El objetivo apunta a que pueda estar disponible después del próximo parón internacional de septiembre.
Si la evolución continúa por el camino previsto, el regreso del capitán podría producirse pronto. Será entonces cuando el Espanyol pueda recuperar a uno de sus jugadores más representativos y, al mismo tiempo, sumar una alternativa de peso a una plantilla que ha cambiado considerablemente durante su ausencia.