sports

¿Herencia o sucesión? Los expertos revelan cuál es más rentable en España

El acceso a la vivienda sigue siendo una de las mayores temas para tratar en los jóvenes españoles. Según el Indicador Sintético de la Juventud (ISJ), elaborado por la Fundación PwC, un menor de 35 años necesita 9,1 años completos de ingresos para comprar una vivienda.

En este contexto, el entorno rural se ha convertido en una opción más asequible para esta generación. Este es el caso de Santiago Marín, un joven de 22 años que ha conseguido ser el propietario de una vivienda en Fuensanta, una población de la provincia de Albacete.

¿Heredar o ceder?

El elevado precio tanto de la compra como del alquiler ha llevado a un número creciente de padres y abuelos a adelantar parte de su patrimonio a sus hijos mediante una donación.

Esta práctica se ha vuelto cada vez más frecuente, especialmente para ayudar a los jóvenes a adquirir su primera vivienda. Sin embargo, los especialistas en derecho sucesorio y fiscalidad advierten de que donar un inmueble en vida no siempre supone la opción más rentable desde el punto de vista económico.

Muchas familias optan por entregar dinero o ceder una vivienda antes del fallecimiento de los progenitores con el fin de facilitar la emancipación de sus hijos o reducir el importe de la hipoteca. Esta tendencia ha aumentado debido a las dificultades para acceder al mercado inmobiliario.

En algunas comunidades autónomas existen incentivos fiscales para las donaciones entre padres e hijos cuando se cumplen determinados requisitos, especialmente si el dinero se destina a la compra de la vivienda habitual. Aun así, estos beneficios no garantizan que el coste fiscal total sea inferior.

La principal diferencia entre una donación y una herencia radica en el tratamiento de los impuestos. Cuando una vivienda se dona en vida, el propietario puede tener que declarar en el IRPF la ganancia patrimonial generada desde que adquirió el inmueble, además de asumir, si corresponde, la plusvalía municipal.

En cambio, cuando el inmueble se transmite mediante una herencia, los herederos deben afrontar el Impuesto sobre Sucesiones, pero el fallecido no tributa en el IRPF por esa ganancia patrimonial. En numerosos casos, esta diferencia puede representar un ahorro económico considerable.

La recomendación de los expertos

No obstante, cada situación debe analizarse de forma individual. El valor de la vivienda, la edad de los propietarios, la situación económica de la familia, la normativa vigente y las posibles bonificaciones fiscales pueden influir de manera decisiva en el resultado final.

Por este motivo, los expertos recomiendan estudiar cada caso antes de formalizar una donación o planificar una herencia. Contar con asesoramiento especializado permite conocer el impacto fiscal de cada alternativa y elegir la fórmula más conveniente para transmitir el patrimonio familiar con el menor coste posible.

Fuente original: www.sport.es →