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Kilian Jornet anuncia que tiene roto el menisco y que irá a Western States: "Veo un reto interesante por delante"

Kilian Jornet entró en la meta de Zegama-Aizkorri en el puesto 40. Para quien lleva 11 victorias en esa carrera, el número puede sorprender. Lo que no sabía casi nadie es que llegó hasta el final con el menisco roto. El catalán lo explica ahora en un vídeo en su canal de Youtube en el que detalla qué sucedió y cómo afronta el futuro.

Al día siguiente de la carrera, una resonancia magnética puso nombre a lo que ya intuía: "Hidrops moderado. Rotura horizontal en el cuerno anterior del menisco lateral con edema marcado en la almohadilla grasa de Hoffa adyacente. Daño cartilaginoso en la zona central de la rótula con edema de médula ósea adyacente". Un diagnóstico que habría dejado fuera de juego a cualquier deportista. Jornet, sin embargo, lo cuenta como quien describe el parte meteorológico.

Y no es la primera vez que esta rodilla le complica la vida. Todo empezó en 2006, cuando volvía del colegio cargado de libros. "Salté entre dos calles y caí de bruces sobre la rodilla contra los adoquines. El impacto me fracturó la rótula", recuerda. Su médico llegó a dudar de que pudiera volver a competir a alto nivel. Desde entonces, cada carrera ha sido, en sus propias palabras, "un regalo".

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Kilian Jornet se confesó desde su casa en Noruega
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El problema actual no es nuevo tampoco. Jornet lleva tres años conviviendo con este dolor, que se agudiza en terreno llano y a alta velocidad, donde los impactos son más violentos y el rango de movimiento mayor. Curiosamente, mejora cuando el entrenamiento es más vertical, algo que explica muchas de sus decisiones en los últimos meses. Así llegó a las Western States del año pasado, donde acabó tercero con un tiempo de 14h19:22, una hora más lento que cuando ganó en 2011.

Lo que llama la atención ahora no es solo el diagnóstico. Es la manera en que Kilian lo procesa. "Veo un reto interesante por delante: recuperarme lo más rápido posible y experimentar con nuevas formas de entrenamiento para carreras que normalmente requieren un gran impacto. Sin la misma presión por conseguir un resultado específico, tengo más libertad para ser audaz, ambiciosa y experimentar con mi recuperación", escribe en su segundo informe sobre Zegama.

Hay una madurez en ese texto que resulta difícil de ignorar. "Comparto esto no para pedir compasión. Si esta lesión hubiera ocurrido hace diez años, me habría sentido decepcionado. Hace veinte años, probablemente devastado. Hoy, sobre todo, me siento agradecido", reflexiona. No es postureo. Es alguien que lleva dos décadas negociando con su cuerpo y que ha aprendido a leerlo mejor que nadie.

Western States, Sierre Zinal y UTMB, en el horizonte

A pesar de todo, el calendario sigue en pie. El 27 de junio, Western States 100 (160 km y 5.600 m de desnivel positivo). El 8 de agosto, Sierre-Zinal (31 km y 2.200 m D+). Y el 28 de agosto, el UTMB (174 km y 9.900 m D+). Tres de las carreras de montaña más exigentes del planeta. Tres citas que cualquier especialista médico miraría con escepticismo.

Kilian Jornet llegará a la salida de Western States "con una preparación diferente, pero con la misma curiosidad por ver de lo que es capaz su cuerpo". Eso, a estas alturas, ya es suficiente razón para seguir mirando.

Fuente original: www.sport.es →