El pádel vivió este miércoles una jornada histórica en el Vaticano. El presidente de la Federación Internacional de Pádel (FIP), Luigi Carraro, y el jugador español Paquito Navarro fueron recibidos por el Papa León XIV en una audiencia celebrada coincidiendo con la disputa del BNL Italy Major Premier Padel de Roma, uno de los torneos más prestigiosos del calendario internacional.
El encuentro, organizado por Athletica Vaticana, la asociación polideportiva oficial de la Santa Sede, sirvió para reforzar los vínculos entre la Iglesia y el deporte a través de una disciplina que no deja de crecer en todo el mundo. Durante la audiencia, Carraro entregó al Pontífice una pala conmemorativa del Italy Major 2026, un gesto cargado de simbolismo que representa los valores de amistad, respeto e inclusión que caracterizan al pádel.
La visita tuvo además una especial relevancia por producirse apenas unos días después de que León XIV dedicara al deporte su intención de oración para el mes de junio dentro de la iniciativa "Reza con el Papa". En ese mensaje, el Pontífice reivindicó el papel del deporte como vehículo de unión entre las personas.
“Que el deporte sea siempre una escuela de fraternidad y no de rivalidad estéril, un espacio de encuentro y no de exclusión, un camino de paz y no de violencia”, expresó el Papa. Asimismo, agradeció el don del deporte “por quienes glorifican a Dios mediante el ejercicio físico, por las amistades que nacen en el terreno de juego y por la alegría de jugar en equipo”.
Unas palabras que encajan plenamente con la filosofía de un deporte que se juega en pareja y que ha convertido la convivencia y la colaboración en algunas de sus principales señas de identidad.
Para Luigi Carraro, la audiencia supuso un momento especialmente emotivo. “Ha sido un gran honor poder encontrarme con Su Santidad y entregarle la pala oficial de pádel del torneo de Roma, símbolo de un deporte que promueve la amistad, el respeto y la inclusión”, afirmó el presidente de la FIP.
Carraro destacó además la importancia del mensaje lanzado por León XIV al mundo del deporte. “Las palabras del Papa representan un mensaje importante para el mundo del deporte y evocan valores que el pádel vive cada día en las pistas de todos los países. La lealtad, la convivencia, el auténtico espíritu deportivo y el intercambio de experiencias entre personas de diferentes culturas y lenguas son principios que encontramos en el Major de Roma y en cada evento organizado y promovido por la FIP”, añadió.
La presencia de Paquito Navarro, uno de los jugadores más carismáticos y queridos del circuito internacional, reforzó el carácter simbólico del encuentro. El sevillano representa como pocos los valores de cercanía, pasión y deportividad que han contribuido al crecimiento global de este deporte durante la última década.
Junto a Carraro y Navarro también participaron en la audiencia David Serrahima, Deputy CEO de Premier Padel, y Alfredo Peñalver, CEO de Bullpadel. Todos ellos fueron testigos de un acto que trasciende lo estrictamente deportivo y que refuerza la dimensión social y cultural que está alcanzando el pádel.
La imagen de la pala oficial del Italy Major en manos del Papa simboliza precisamente eso: la capacidad del deporte para convertirse en un lenguaje universal basado en el respeto, el diálogo y la convivencia.