Hace apenas dos semanas, Patri Guijarro (Palma de Mallorca, 17 de mayo de 1998) atendía a SPORT antes de la final de la Champions en Oslo. Entonces transmitía una sensación clara: la convicción de que el Barça volvería a traer la Copa de Europa a casa. Y así fue. El conjunto azulgrana conquistó la cuarta Champions de su historia, lo celebró cantando 'CAFé CON RON' y cerró una temporada perfecta con otro póker de títulos.
Pero en apenas quince días el contexto ha cambiado muchísimo. Alexia Putellas ha anunciado su marcha, el Barça se prepara para una nueva etapa y Patri aparece, cada vez más, como la gran figura del vestuario que puede liderar esta transición. Mientras tanto, casi sin tiempo para procesarlo todo, vuelve a competir. Y lo hace en casa, en Mallorca, donde España se juega ante Inglaterra buena parte de sus opciones de clasificarse directamente para el Mundial de 2027.
La centrocampista balear habla de Son Moix, del Collerense, de la rivalidad con Inglaterra, del vacío que deja Alexia y de una espina que todavía siente clavada: la de seguir persiguiendo un gran título con la selección.
¿Qué significa para ti jugar un partido tan importante aquí, en Mallorca?
Muy especial. Es casa. La gente está súper ilusionada. El lunes, cuando vinieron al entreno, veías a todos los niños y niñas, muchísima gente feliz de que estemos aquí. Teníamos muchas ganas de venir y creo que va a ser un partido muy especial.
Me han chivado que estás recogiendo firmas en el vestuario para repetir concentración aquí.
¡Porque estamos muy a gusto aquí! [Ríe] Nos han recibido súper bien. Es una pena que el Mallorca haya bajado porque es un equipo de Primera. Las instalaciones, la ciudad deportiva, Son Moix… todo es brutal. Incluso el hotel. Estoy pidiendo a todas que repitamos porque estamos genial aquí. Sé que hay que repartir un poco, pero quiero que volvamos dentro de no mucho.
También sois cuatro mallorquinas ahora mismo en la selección.
Y se dice rápido, ¿eh? Es la vez que más hemos coincidido. En su momento estuvimos Mariona y yo con Virginia, luego llegó Cata, ahora Lucía… Es un orgullo para toda la isla y habla muy bien del trabajo que siempre se ha hecho aquí en el fútbol base.
¿Qué es lo primero que te viene a la cabeza cuando vienes a Mallorca por fútbol?
El Collerense. Siempre. Es el club del que salí, donde estuve seis años y donde aprendí todo antes de irme. También jugué en el Patronato y me acuerdo muchísimo de ellos, pero el Collerense me formó, dio muchísimo por el fútbol femenino y allí pude debutar en Primera. Volver aquí por la familia y los amigos es top, pero futbolísticamente siempre será casa y me recordará a mi infancia.
España-Inglaterra empieza a sentirse como un clásico para vuestra generación.
Sí, de tanto enfrentarnos ya lo es un poco. Es como un Barça-Madrid, nos pasa un poco lo mismo. Somos dos selecciones que vamos a por todo, que queremos tener el balón y dominar, aunque ellas también saben competir muy bien sin él. En Wembley ya vimos un partido muy igualado y creo que volverá a ser así.
¿Qué tiene Inglaterra para llevaros siempre tan al límite?
Es una selección muy competitiva. Saben que nos gusta tener la posesión y entienden muy bien cuándo presionar y cuándo esperar. En Wembley ese bloque medio les funcionó bien. Pero es que además pueden jugar de muchas maneras: si tienen que dominar con balón lo hacen, si tienen que correr al espacio también. No se ponen nerviosas en ningún escenario y eso les da siempre opciones de ganar.
Os toca ganar sí o sí y, además, levantar el 1-0 de Wembley. Hace años quizá esa presión se vivía diferente.
Ahora nos creemos capaces. Pero para conseguirlo hay que ir objetivo a objetivo. Somos conscientes de que tenemos que ganar los dos partidos y que contra Inglaterra lo ideal sería conseguir ese 2-0, pero primero hay que ganar. Luego ya veremos. Si pensamos demasiado en todo a la vez nos podemos estampar.
¿Cómo estás viviendo todo este proceso de clasificación para el Mundial? Imagino que después de haber tenido que renunciar al anterior lo vives de una manera especial.
Lo vivo con muchísima ilusión. También porque me perdí la Nations League y se me está resistiendo el título con la selección. Y es lo que más quiero. Evidentemente, el 90% de las ganas vienen de haber renunciado al Mundial y habérmelo perdido, pero es que además quiero muchísimo ganar algo con España.
¿Cómo estás después de todo lo vivido estas últimas semanas? De ganar la Champions a las despedidas de Alexia, Mapi y Ona.
Ha sido una montaña rusa de emociones. Ahora estoy más estabilizada, pero han sido unos días de tristeza y muchísima felicidad a la vez. Si tienes que vivir despedidas, ojalá sea así, celebrando títulos y pudiendo acompañarlas bien. Pero ya sabes cómo es esto: pasan dos días y ya estás compitiendo otra vez y jugándote la clasificación para un Mundial.
¿Cómo será la vida en el Barça sin Alexia?
Pues no lo sé. Quiero verlo. Pero este año la he visto muy feliz y muy llena, y no siempre pasa cuando alguien deja el club de su vida. Se merece haberse ido así. La vamos a echar muchísimo de menos porque tiene una jerarquía, una autoridad y un liderazgo que se van a notar muchísimo cuando no esté. Como Alexia no habrá nadie.
Mucha gente dentro del club siente que ahora te tocará asumir ese rol teniendo en cuenta que no eres Alexia, que eres Patri y también eres líder.
Es que nadie va a ser Alexia. Es imposible. Pero sí que por el rol que he tenido estos años, por cómo he evolucionado y aprendido, voy a seguir siendo yo. No voy a cambiar nada. Siempre he intentado ayudar a las pequeñas, a las mayores, al staff, al club… y voy a seguir haciéndolo. Cuando se va una pieza tan importante hay otras que naturalmente ganan más protagonismo, pero mi manera de ser no va a cambiar.
¿Qué ha significado esta temporada para ti?
Ha sido muy bonita. También muy intensa. Yo personalmente he vivido de todo: empezamos muy bien, luego llegó la lesión de tres meses… pero después cogí los últimos meses con muchísimas ganas. Y luego pasó todo lo demás: la Supercopa, la Liga, la Copa, la Champions, el buen rollo del vestuario… Creo que lo que más ha marcado esta temporada ha sido lo bien que nos hemos llevado todas. Las jóvenes se adaptaron rapidísimo dentro y fuera del campo. Ha sido una temporada perfecta y no la vamos a olvidar nunca.
¿Has tenido que colgar muchos 'tuits' en las paredes del vestuario?
[Ríe] He colgado sobre todo fotos y resultados. Cosas motivadoras. Creo que está bien recordarlas. En la final, por ejemplo, pusimos cosas del Lyon: las derrotas contra ellas, pero también el hecho de que ya les habíamos ganado. O fotos con la afición. Son pequeños incentivos que ayudan a mantener el foco y la motivación durante la semana.
Por fin viene un verano limpio. ¿Vas a desconectar o eres de las que le encanta seguir el Mundial?
Voy a hacer verano [ríe]. Voy a intentar seguirlo, evidentemente, pero si tengo un plan o algo voy a priorizar desconectar. Necesito parar y aprovechar el verano para eso. Pero intentaré seguir a España siempre.