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Más de 1.500 personas llenan Camí dels Reis para recibir al Mallorca: "Que vean que no están solos"
Más de 1.500 personas llenan el Camí del Reis para recibir al Mallorca antes de jugar contra el Villarreal en Son Moix a las 14 horas en uno de los partidos más importantes por la permanencia en Primera División. Desde antes de las 11.30 horas cientos de aficionados han comenzado a acercarse por un motivo muy especial: "Tenemos que dar apoyo al equipo como pide el entrenador. Que vean que no están solos", subraya Adrián. newsbetting.bond
En un ambiente de gala, el rojo ha teñido los aledaños de Son Moix desde bien pronto y, cuando pasaban las 12:20 horas, el autobús del Mallorca ha llegado entre bengalas.
Ovaciones a Demichelis, Muriqi y Samu Costa
El primero en bajar ha sido Martín Demichelis que, como viene siendo habitual, ha instaurado una nueva norma: con todos los recibimientos multitudinarios el autobús se para antes y se saluda a la afición. Un gesto que ha caído en gracia entre los seguidores bermellones porque sienten a la plantilla cerca.
Con la salida de Samu Costa, que lleva siete goles esta temporada, y Vedat Muriqi, pichichi del equipo, la afición ha aumentado los decibelios y ellos han correspondido con gestos de cariñosos.
Primer recibimiento con 81 años
Una de las historias más especiales de la llegada la protagoniza Nicolás. Con 81 años, incentivado por su hija y su nieto, ha acudido por primera vez al recibimiento de su equipo. "Antes los jugadores iban a pie al estadio y no se hacían", señala y añade: "En el Lluís Sitjar no se hacía. Es mi primera vez. Hoy es una final".
Xisco, que ha cogido uno de los mejores sitios para ver la llegada del equipo, asegura que está en el mejor lugar posible: "No se puede estar en otra parte. El Mallorca es como si fuera una parte de mi familia".
El insólito gol que se hizo Villa San Carlos ante Talleres de Remedios de Escalada
Villa San Carlos hizo todo lo posible por abrochar el objetivo trazado para la tarde de este sábado, donde jugaba un nuevo compromiso por la Primera B, esta vez en Remedios de Escalada frente a Talleres: poder cosechar un punto tras ganar apenas dos de los anteriores ocho partidos. No obstante, también terminó haciendo todo como para perderlo, hasta lo más increíble, y terminó construyendo el tanto en contra en una de las últimas acciones del juego con el que su rival ganó los tres puntos.
Fue un partido ordinario, clásico del ascenso. Disputado, hablado, cortado. Al juez Maximiliano López Monti, pese a sus más de 80 partidos dirigidos, se le evidenció cierta falta de experiencia con sus 30 años y, en consecuencia, el partido se le fue un poco de las manos. El desarrollo nunca adoptó el carácter de jugable: había bronca en el conjunto local por ciertas jugadas divididas sancionadas para un reiterativo lado (el visitante), pero especialmente fue el tiempo perdido por el cuadro de Berisso lo que más exasperó.
Con un apuntado principal: el arquero Tomás Akimenko. Según le contó Ignacio Rezusta, encargado de la transmisión partidaria del Albirrojo, a LA NACION, el árbitro le perdonó constantemente las intenciones de demorar para poner la pelota en juego. “Se quedó tirado varias veces. Una por una molestia en la pierna, otra por un supuesto golpe, también por un choque con uno de los delanteros. San Carlos estuvo empecinado en conseguir el empate más que en ganarlo y al árbitro le faltó manejo de las situaciones”, detalló.
Al punto de que, como muchas veces llevan a cabo los referí, recién le sacó la tarjeta amarilla a los 34 minutos del segundo tiempo: si en más de una hora de juego no recibió una sanción, ya no daban los tiempos como para imaginar una segunda tarjeta para el arquero en una franja de poco más de diez. Por ende, la recompensa más justa que consideró el árbitro fue la de adicionar siete minutos.
Burlas del destino, cuando López Monti se había puesto el silbato en su boca porque el cronómetro marcaba que solo restaban 30 segundos para el final y Akimenko se había quedado con una última aproximación de Talleres, el arquero no miró detrás y puso esa pelota en juego, pero para lanzar el pelotazo desde abajo. Entonces, dio inicio a un show insólito.
El gol y la cargada de Talleres (RE) a San Carlos
Dale qué es sábado che
— Club Atlético Talleres (@ClubTalleresOk) May 9, 2026
¿Salen o se quedan tirados? pic.twitter.com/qqLJnQGYUe
Eugenio Olivera, atacante del anfitrión, fue pícaro para especular con esa posibilidad, sin que el 1 se diera cuenta. Nadie lo advirtió antes de ponerla en juego, con total exceso de confianza. Una vez soltada la pelota, el delantero aceleró y lo sorprendió con el quite, aunque debió rodearlo para acomodarse mejor ante el arco libre. Lo logró hasta ingresar al área para rematar.
En aquel momento pasó desapercibido, pero Akimenko, desesperado por su error, lo bajó con un fuerte cruce justo después del disparo: según les confió a los futbolistas tras la victoria, el árbitro sancionaría el penal si la jugada no terminaba en gol. Pero...
El defensor Franco Ojeda llegó para el cruce salvador estirando la pierna derecha, pero erró el rechace con una particularidad: pellizcó el recorrido de la pelota, que terminó pasando entre sus piernas y se desvió lo suficiente como para cruzar el área chica y tomar destino de saque de arco. La secuencia tomaría un tono aun más insólito en esos centímetros finales: Luciano Machín retrocedió tranquilo, entendiendo -evidentemente- dónde terminaría ese balón, pero llegó el atropellado cierre de Antonio Martínez desde la derecha para rechazarla, pegándole en una pierna a Machín, que terminó convirtiendo sin intención el gol en contra.
Otra visual del insólito tanto
El árbitro adicionó dos minutos más por el gol y festejo estruendoso en el sur del conurbano bonaerense, tal como se oye en la cámara desde detrás del arco, proporcionada por el medio @frecuenciaalbirroja. No ocurriría nada más. Un dato le agrega mayor incredulidad al contexto: Machín había ingresado al encuentro a falta de nueve minutos, mientras que Martínez, a cuatro del final. Con la necesidad de ayudar en la zona defensiva, terminaron siendo involucrados directos.
En tiempos en los que en las categorías de ascenso (y hasta divisiones formativas) sobran las sospechas sobre el mundo de las apuestas deportivas, la situación completa fue puesta bajo la lupa. Sin embargo, Rezusta lo desestimó a LA NACION con otro detalle clave: “Lucas Licht (entrenador de Talleres) conoce a varios de San Carlos y tenía analizado que debían presionarlos, estar atentos a las salidas. porque arrastraban varios errores”.
Incluso, trascendió que en el vestuario platense se escucharon fuertes discusiones por la caída, lo que podría enterrar la sospecha. Talleres de Remedios de Escalada, por su parte, mantiene el envión y se ubicó quinto, a seis de Villa Dálmine, el puntero.
El exjugador del Hércules Vique Gomes denuncia un ataque racista en Jerez
Tensión en Chapín. Más de 10.000 espectadores presencian la disputa del partido de ida de la semifinal del "play-off" por el ascenso a Primera RFEF. Se enfrentan sobre la hierba el Xerez Club Deportivo y la Unión Balompédica Conquense. El duelo arranca con muchas interrupciones, sin un dominador claro hasta que, en el minuto 17, se detiene. En realidad lo decide interrumpir el colegiado Ángel Caro Mogío, que realiza con sus brazos el gesto de la cruz. Desde ese mismo instante se activa, según indica el reglamento, el protocolo antirracismo.
El árbitro extremeño, de Jerez de los Caballeros, adopta esa medida después de que el pivote del Hércules Vique Gomes, ahora en el conjunto castellanomanchego, titular indiscutible, se dirigiera a él para advertirle de que había sido objeto de un ataque racista. Concretamente, le explica al juez del partido que Adrián Rodríguez le había dicho, textualmente, "eres un puto mono, que lo sepas". Desde ese instante, el director de la contienda, como le obliga la Ley del Deporte, mandó suspender el juego, que permaneció parado cerca de cuatro minutos.
Caro Mogío lo reflejó así en el acta: "En el minuto 17, el jugador de la U.B. CONQUENSE Nº22, D. DOMINGOS GOMES, VIQUE, se dirige a mi persona indicando que el dorsal Nº4, D. RODRÍGUEZ LÓPEZ, ADRIÁN, del XEREZ C.D., se había dirigido a él en los siguientes términos: 'eres un puto mono, que lo sepas'. Acto seguido, se ha activado el protocolo de racismo, realizando el gesto de los brazos en cruz públicamente. Por este motivo, el encuentro ha sido detenido durante 3 minutos, reanudándose sin incidencias posteriores".
Sin conclusiones arbitrales
En ese espacio de pausa, el colegiado trató de averiguar si efectivamente ese ataque racista se había producido, pero ocurrió, supuestamente, en la intimidad de una acción directa entre ambos jugadores, denunciante y denunciado, y nadie apreció nada a su alrededor, y si lo hizo, no lo declaró. El mediocentro del conjunto jerezano negó la acusación sobre el césped, así que el colegiado optó por reanudar el choque y dejar reflejado en el acta el hecho para que sean los órganos competentes disciplinarios los que decidan si abren expediente y, si procede, castigan al presunto infractor.
En un primer momento, se vivió cierta incertidumbre en el campo cuando el árbitro realizó el signo protocolario con sus dos brazos cruzados en el aire, a la altura de la cabeza, creyendo los asistentes al partido que el ataque xenófobo podía haberlo protagonizado la hinchada, algo que la redacción del acta, que goza de presunción de veracidad, desveló equivocado. El bissauguineano, que acaba de cumplir 22 años, es titular indiscutible en el Conquense desde su salida del Hércules en enero, ha contribuido activamente a la clasificación de su equipo para la promoción de ascenso a Primera Federación.
El compatriota de Marcos Mendes, que apenas dispuso de oportunidades en Alicante, fue reclamado por el Villarreal, el club que posee sus derechos deportivos, para encontrarle nuevo destino en una categoría inferior en la que poder desarrollando su carrera. Es la primera vez que denuncia en juego una vejación de esta índole. No hubo ademán de abandonar el campo. Vique Gomes completó los 90 minutos sin plantear la posibilidad de ser sustituido a pesar del incidente y vio una tarjeta amarilla en el minuto 57 de un encuentro que finalizó con empate a uno y deja la resolución de la semifinal abierta para el duelo de vuelta en el estadio municipal La Fuensanta de Cuenca.
Silencio administrativo
El equipo de Vique Gomes finalizó la liga regular en la tercera plaza, justo por detrás del San Sebastián de los Reyes, rival del Alcoyano en esta primera ronda eliminatoria de las dos que conforman la promoción de ascenso. Los madrileños acabaron igualados a puntos con el campeón, Rayo Majadahonda, que logró el premio del ascenso directo gracias al golaveraje particular.
Ninguno de los dos clubes reflejó en sus perfiles en redes sociales el incidente, ni siquiera en los directos del choque a través de X. No lo consideraron oportuno. El exblanquiazul también ha optado por el silencio. Los equipos tampoco han emitido comunicados posteriores refiriéndose al tema, de modo que solo la intervención de los organismos competentes, Consejo Superior de Deportes o la Real Federación Española de Fútbol tienen competencia para juzgar el ataque racista del que el exjugador del Hércules asegura haber sido víctima en Jerez e la Frontera y que, por regla general, nunca tiene consecuencias porque, en última instancia, y por desgracia, se reduce todo a una palabra contra otra, no existen o no se aportan pruebas inexcusables, y los partidos se reanudan sin más... Luego, el asunto se diluye hasta el siguiente, que lo habrá, eso es lo único seguro.
