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Txema Indias, de la apuesta más esperada a la más fallida

Txema Indias ha puesto el punto y final a su etapa en el Real Zaragoza, mucho más breve de lo esperado, ya que fue el director deportivo deseado por la propiedad cuando despidió en marzo a Juan Carlos Cordero. Tras el tira y afloja de su salida del Leganés, que acabó en denuncia por incumplimiento de contrato, después de diez años y dos ascensos a Primera, el ejecutivo donostiarra aterrizó a principios de junio después de que la SAD esperara su llegada y descartara otras vías para que fuera el arquitecto del nuevo proyecto, con un vínculo por dos años y con una etapa que comenzó torcida desde el primer instante.

La apuesta por el donostiarra ha salido mucho peor de lo esperado. Muchísimo. Excompañero en el Atlético B de Mariano Aguilar, con el que se conocen desde hace muchos años y con la llegada junto a él de Antonio Acosta, su hombre de confianza en el Leganés, Indias vio claro desde el primer momento que el Zaragoza poco tenía que ver con Butarque (antes fue director deportivo del Roquetas y del Toledo) y su gestión ha sido demasiado improvisada y falta de energía y de decisiones valientes, empezando por no imponer más su criterio, sobre todo en el banquillo.

El más breve en esta etapa en Segunda

Además, todo lo que ha podido salir mal ha ido peor y el director deportivo, un tipo honesto y trabajador, también se ha visto afectado por la presión y no son pocos los que aseguran que lo ha pasado realmente mal en estos meses, nueve en concreto, que ahora acaban. Es el ejecutivo  de más breve duración en el cargo en esta etapa en Segunda que ya ha visto pasar por ese puesto a Moisés García León, Ángel Martín González, Narcís Juliá, Lalo Arantegui, Miguel Torrecilla y Juan Carlos Cordero.

Aceptó sin ser su idea la continuidad, ya pactada, de Gabi en el banquillo y su etapa ya empezó con curvas, con muchas estrecheces y demasiada improvisación en los fichajes

Nunca vio clara Indias la apuesta por la continuidad de Gabi en el banquillo, opción que no habría contemplado y que nadie se creyó que no estuviera ya más que cerrada cuando se consumó la permanencia, porque así se pactó en el fichaje del madrileño,  pese a que el club quiso hacer el paripé de anunciar la continuidad del entrenador tras ser presentado Indias. A su llegada ya avisó el ejecutivo que “hablar de ascenso sería una barbaridad”, que apenas tenía margen económico con los contratos y que en el mercado de verano iba a ser vital la paciencia, aunque Indias siempre se destacó en el Lega por aguantar en las ventanas de fichajes a las posibilidades de última hora. Con todo, la frase que más le marcó fue que “hay que llevar los partidos al 0-0, marcar y tres puntos”. Ese plan tampoco salió.

Indias cerró un mercado de verano con 12 fichajes, con cuatro incorporaciones el último día (Andrada, Aguirregabiria, Paul y Kenan Kodro), a los que se añadieron antes Insua, que también tardó en llegar, Sebas Moyano, Paulino, Pomares (tres jugadores suplentes del Oviedo que subió), Radovanovic, Adrián, Tachi y Valery, sin que llegara un central sobre la bocina, con Cuenca, Bakis o Kosa todo el verano en la rampa y quedándose y con una sensación general de ir a marchas forzadas, con contratos en su mayoría cortos, con muy escasos aciertos y sin un plan general que quedó reflejada en los últimos días, teniendo en cuenta el flojo rendimiento de sus dos grandes apuestas, Valery y Paul, jugadores por cierto en los que Gabi también tenía mucha fe.

Doce fichajes en verano y otros seis en enero componen su herencia en la confección de la plantilla, con contratos en su mayoría cortos y con pocos aciertos

El Zaragoza arrancó mal y Gabi, que ya había generado dudas en la salvación de la temporada anterior, vio como el equipo se le iba y cada vez bajaba el nivel de una manera más alarmante para que su salida estuviera cantada. Indias trabajó en su sustituto antes de que el cese llegara tras la derrota en Almería, pero el club apostó primero por Emilio Larraz como interino sin ratificarlo en ningún momento.

Sellés en lugar de JIM

Sergio González y Luis García Plaza dijeron que no y JIM, con el que Indias habló en varias ocasiones, no tuvo la aprobación de la propiedad, de Mariano Aguilar sobre todo y en concreto, para que Rubén Sellés, candidato de consenso entre los dueños y el director deportivo fuera el elegido. La frase del Whatsapp cariñoso tras el 0-5 de la Cultural con Larraz en el banquillo donde no se explicó bien y muchos quisieron entender que el valenciano había llegado porque le mandó un mensaje ofreciéndose a ser el técnico también le hizo daño a Indias.

No volvería a hablar muchas veces más, solo en la presentación de los fichajes invernales a principios de febrero, pero el Zaragoza, colista cuando lo tomó Sellés y en las primeras jornadas con él se levantó lo suficiente para llegar vivo a ese mercado, donde Indias tampoco estuvo fino. Ni mucho menos. Dio salida a Pau Sans y Bazdar, con los que Sellés no contaba, igual que hizo en verano con Luna, señalado por Gabi, descapitalizando de talento joven la plantilla y la imposible despedida de Dani Gómez le quitó margen, que en todo caso tanto económico como de fichas fue muy escaso y con la enrevesada gestión del contrato de Álex Gomes para completar el panorama.

El difícil mercado de enero

El fichaje de Agada, de nula aportación hasta ahora, le dejó muy expuesto, pero el resto de la ventana de enero no ha supuesto un cambio que de verdad necesitaba la plantilla para aumentar su nivel

Agada, tras varios meses sin jugar, fue una apuesta cerrada desde principios de enero y a la vista está lo que ha dado, con Larios y Mawuli las lesiones de una plantilla con poco nivel físico para la exigencia de Sellés fueron claves para que arribaran, El Yamiq lo hizo sobre la bocina y con la ayuda de Lalo, ahora su relevo en el puesto, y Rober también tardó en arribar, no tanto como Cumic, otro de última hora y de escasa aportación hasta ahora, para que los refuerzos no estuvieran en unas jornadas decisivas.

Con el Zaragoza en caída libre, con Sellés cada vez menos certero en sus decisiones, Indias ya no tenía más margen tras acabar el mercado y estaba en la diana. Se sabía ya que su segundo año no lo iba a cumplir en ningún caso, pero su adiós, después de acudir al campo el sábado, pero no estar en el palco, deja a las claras que una apuesta tan esperada no ha podido ser más fallida.

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